Mostrando entradas con la etiqueta juegos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juegos. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de marzo de 2013

El Balonmano



El Balonmano:

El balonmano o ''handball'' es un deporte de pelota que enfrenta a dos equipos formados por siete jugadores, cuyo objetivo es anotar la mayor cantidad de goles en el arco contrario para ganar un partido.

Reseña:
Los orígenes de este deporte se encuentran en las antiguas culturas griega y romana, donde se hacia notoria la agilidad del hombre con sus manos para utilizarlas en sus juegos.

El balonmano se ha desarrollado a partir de una serie de juegos similares que estuvieron en vigor durante los inicios del siglo XX. Estas actividades comenzaron a ser practicados en el centro y norte de Europa hasta 1926, cuando se estableció el Reglamento Internacional de Balonmano.

En 1928 se formó la Federación Internacional Amateur de Balonmano con 11 países como primeros miembros. Con el paso de los años, esta organización se transformó en la Federación Internacional de Balonmano, la misma que organiza los Campeonatos del Mundo tanto masculinos como femeninos.

    En sus principios, el balonmano se practicó con 11 jugadores en un terreno libre, similar al fútbol. Pero con el correr de los años, esta actividad se hizo conocida y se estudiaron nuevas modificaciones en su reglamento, para hacerlo un juego más rapido y vistoso.

    El balonmano se practicó por primera vez en un Juego Olímpico en Munich 1972 y la categoría femenina en Montreal 1976, ganando una popularidad en países del sur y de Europa Occidental.

    Precisiones del Juego:

    Terreno de juego:

    Es un rectángulo de 40 metros de largo por 20 de ancho, dividido en dos partes iguales, donde se encuentra un área de portería, cuyos arcos son de 2 metros de alto por 3 metros de ancho. El ancho de los postes y el larguero es de 8 centímetros, misma medida que coincide con el ancho de la línea de gol.


    Balón:

    Fabricado de material sintético, se utilizan tres tipos de balón para tres categorías:

    El peso de las pelotas para los niños menores de ocho años no está fijada en las reglas de la Federación Internacional de Balonmano.

    Ya en la categoría juvenil, está permitido el uso de la resina, lo que permite una mayor facilidad para sostener el balón a grandes velocidades y fuerza con las que se mueve.


    Duración del partido:

    Un partido de balonmano es de 60 minutos, dividido en dos periodos de 30 cada uno y con 10 de descanso. En caso de empate, se juega una prórroga de dos tiempos de 5 minutos cada uno.

    Para los equipos de jóvenes entre 12 y 16 años, son dos tiempos de 25 minutos y para niños entre los 8 y los 12 años, se juegan dos tiempos de 20 minutos cada uno.

    Disposición de jugadores:

    Un equipo de balonmano está compuesto de 14 jugadores (siete jugadores titulares y siete jugadores en la reserva). Las reservas pueden ingresar en cualquier periodo de juego, informando previamente al controlador de juego.

    El portero, es un jugador que debe dominar una técnica totalmente distinta al de sus compañeros, excepto los pases. Las acciones del portero requieren de un entrenamiento especial ya que debe reaccionar rápidamente para rechazar el balón ante los lanzamientos rivales.


    Principales competiciones:

    Balonmano en los Juegos Olímpicos:

    Es uno de los múltiples deportes que se disputan en los Juegos Olímpicos de verano, incluida definitivamente desde la edición 1972 en Múnich. El torneo es organizado en conjunto por la Federación Internacional de Balonmano y el Comité Olímpico Internacional.

    Campeonato Mundial de Balonmano:

    Es la máxima competición internacional de este deporte en el mundo. Es organizado desde 1938 (para varones) y 1957 (para damas) por la Federación Internacional de Balonmano cada año impar.

Gimnasia Artística



Gimnasia Artística:

Se considera que la gimnasia se originó en el antiguo Egipto, cuando se realizaban las acrobacias circenses.

 En el Siglo II antes de Cristo, en épocas de la Civilización Minoica, los hombres y mujeres realizaban el Salto del Toro, para el cual se ejercitaban y que consistía en un participante que corría hacia un toro que le embestía, agarraba sus cuernos y, antes de ser lanzado por los aires, ejecutaba una pirueta en el aire para intentar caer en la grupa del animal, del que se bajaba rápidamente.

 En la antigua Grecia se realizaban tres disciplinas distintas dentro de la gimnasia: mantenimiento físico, entrenamiento militar y adiestramiento de atletas. Se construían gimnasios en cada ciudad y los ejercicios los realizaban desnudos. Los profesores de estos ejercicios físicos eran denominados paidotribes, que trataban de lograr un "cuerpo sano para una mente sana".

 La gimnasia artística deportiva es considerada, junto con el atletismo y la natación, uno de los deportes fundamentales para el desarrollo de las destrezas y habilidades básicas del individuo.

 En el Siglo XVIII en Alemania.

 En 1776, el primer profesor de gimnasia moderna fue Johann Friedrich Simon, en la escuela de Basedow, en la ciudad alemana de Dessau.

 En 1811, el educador Friedrich Ludwig Jahn, padre de la gimnasia moderna, fundó  en Berlín, el Turnverein, un club gimnástico.

  En 1806 en España, el primer centro oficial donde se practicó fue en el Instituto Real Pestalozzi, fundado por Amorós en Madrid.

 En 1888, la gimnasia fue arraigándose en algunas escuelas y se fundó la Asociación Amateur de Gimnasia en 1888.

 En 1896 se incluyó esta disciplina en los Juegos Olímpicos  para participantes del sexo masculino.

 En 1928, se agregó la competición femenina por primera vez.

 En las competiciones en los Juegos Olímpicos, la actuación es puntuada por seis jueces que juzgan en una escala de diez puntos. En algunas pruebas se tienen en cuanta los grados de dificultad para decidir la puntuación. Los códigos de puntuación para cada prueba están determinados por la Federación Internacional de Gimnasia. Los equipos participantes integrados por seis miembros (con uno de reserva) consiguen puntos para la suma total del grupo.

 En 1903 se realizan por primera vez los Campeonatos del mundo para varones.

 En 1934 se celebran los primeros campeonatos femeninos del mundo.

 A partir de 1950, aproximadamente, la gimnasia rítmica ha tomado auge, especialmente como actividad deportiva femenina, y se la practica con accesorios como pelotas, aros, cintas, , barras de equilibrio, cajones de salto, paralelas.

 la gimnasia artística femenina presenta cuatro modalidades principales: las barras asimétricas, la barra de equilibrio, el salto de pomo y los ejercicios de suelo.

 En la gimnasia artística masculina, las pruebas son seis: las paralelas, la barra fija, el potro o caballo con arcos, las anillas, el salto de potro y los ejercicios de suelo.

 En 1975 se celebra por primera vez la Copa del Mundo.

  Esta disciplina fue ganada en su mayoría por integrantes de los equipos de la URSS, Rumania y países del este, aunque, poco a poco, han ido superándose otros participantes, hasta lograr en las Olimpíadas de Atlanta 1996, las gimnastas españolas llegar a lograr la Medalla de Oro en la especialidad.

sábado, 16 de marzo de 2013

Historia de la caminata o marcha atlética



Historia de la caminata o marcha atlética:

La palabra marcha define una de las actividades humanas más primitivas: el movimiento o desplazamiento a pie. Pero en la marcha atlética los competidores están sometidos inevitablemente al impulso de correr, especialmente cuando las distancias que se deben recorrer son cortas. Para prevenir esta tentación, el reglamento indica que la marcha es: "La progresión de pasos dados de tal manera que nunca se pierda el contacto con el suelo. Al dar cada paso, el pie que avanza debe estar en contacto con el suelo antes de que el pie de atrás se levante de éste".
 
También se establece que la pierna de apoyo debe estar extendida –es decir, no curvada o doblada por la rodilla- al menos durante un momento cuando está en posición vertical. Pues bien, la historia del deporte nos dice que la frontera entre andar y correr es, en mejor de los casos, mínima.

 
Esto explica por qué la marcha, junto con un gran número de adeptos y defensores, ha tenido por otra parte un gran número de detractores, gente que dice: "sólo un atleta que no ha tenido grandes resultados como corredor puede encontrar consuelo en la marcha". Pero unos y otros coinciden al menos en un punto: la marcha atlética adquiere toda su nobleza de las pruebas de fondo.
 
Las pruebas de marcha aparecieron por primera vez en el programa olímpico de los Juegos, no reconocidos, de Atenas en 1906. El debut se caracterizó por marcadas diferencias de opinión acerca de los diversos estilos de cómo marchar. En aquella ocasión se disputaron las pruebas de 1,500 y 3,000 metros, en días consecutivos. La primera, obviamente demasiado corta y por lo tanto expuesta a un examen de marcha correcta, dio lugar a una acerba controversia cuando los dos primeros lugares, el británico Richard Wilkinson y el austriaco Eugen Spiegler, fueron descalificados y el tercero, el estadounidense George Bonhag, estuvo cerca de correr la misma suerte; dos de los cuatro jueces no estuvieron de acuerdo con su estilo, pero el príncipe Jorge de Grecia, presidente del jurado, dio el voto decisivo a favor de Banhag.
 
La prueba de los 3,000 metros fue ganada por el húngaro György Sztantics. También en este caso, Wilkinson y Spiegler habían terminado en primero y segundo lugar, respectivamente, pero fueron descalificados exactamente igual que en los 1,500 que disputaron un día antes.
 
En los Juegos Olímpicos de Londres 1908, la Gran Bretaña contó con un extraordinario doble campeón, Goerge Larnner, un policía de Birbthon de 33 años de edad, quien se impuso a todos sus rivales en los 3,500 metros y 10 millas. El campeón olímpico era por fin un atleta de brillante trayectoria y poseedor de récords en varias distancias.
 
En los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912 sólo se disputó una prueba de marcha, la de 10,000 metros. Los severos y atentos jueces sólo permitieron que cuatro participantes terminaran la prueba. El vencedor fue el canadiense James Goulding, con 46:28.4, seguido por el británico Ernest Webb y el italiano Fernando Altimani, de 19 años de edad, quien se aficionó a la marcha en sus horas libres que tenía al concluir la jornada laboral en una imprenta. En 1913, en Milán, recorrió 13,403 metros en una hora tras registrar 44:34.2 al pasar por los 10,000 metros, pero estas marcas no fueron homologadas como récords del mundo debido a que no había el número suficiente de cronometradores. Una herida que sufrió en la I Guerra Mundial le impidió participar en los Juegos de Amberes 1920, para entonces Italia ya contaba con una nueva figura, Ugo Frigerio, quien nació en Milán el 16 de septiembre de 1001. Frigerio hizo una sensacional presentación al arrasar en las dos pruebas que se llevaron a cabo, los 10,000 metros con tiempo de 48:06.1 y los 3,000, que ganó en 13:14.1.
 
El mejor registro en los 20,000 metros, vigente a partir de 1920, estaba en poder del danés Niels Pedersen. La celebración de las competencias de marcha fueron realmente difíciles en el periodo de 1921-1940, a causa de la diversidad en los estilos de la marcha. Para terminar con la controversia, se decidió llevar a cabo el mínimo de las pruebas olímpicas entre 1924 y 1936 y sólo hubo tres competencias.

 En los Juegos de París 1924, la única prueba de marcha que se incluyó en el programa fue la de los 10 kilómetros, en la que el italiano Ugo Frigerio repitió su triunfo de Amberes en 47:49.0, aventajando al británico Gordon Goodwin con 200 metros. Frigerio fue conocido en su época de apogeo por su impecable estilo y por ser un "hombre lleno de color", a los comentaristas italianos les parecía más importante esta última cualidad que la segunda. En 1925 fue invitado a viajar a los Estados Unidos, en cuyo circuito de pista cubierta compartió como la figura estelar al lado del gran corredor finlandés Paavo Nurmi y no defraudó al establecer varios récords de marcha, entre ellos las marcas de 44:38 en los 10 kilómetros y 43:09.4 en las 6 millas, dentro de la misma competencia.

 Frigerio pudo haber incrementado su colección de medallas olímpicas si la Federación Internacional de Atletismo no hubiera decidido llevar a cabo las pruebas de marcha en los Juegos de Ámsterdam 1928. Por suerte esta determinación fue levantada cuatro años después.

La única prueba de marcha que se disputó en Los Ángeles 1932 fue la de 50 kilómetros. Frigerio, de 31 años, reapareció y se enfrentó a una nueva generación de marchistas, lamentablemente la prueba se efectuó en una distancia con la que no estaba familiarizado. Estuvo como líder de la prueba un tiempo junto al letón Janis Dalins y el británico Tommy Green, quien resintió los efectos del calor y cuando ya habían recorrido cerca de tres cuartas partes de la prueba se rezagó aproximadamente un minuto. Después de refrescarse con agua, recuperó la distancia perdida y empezó a distanciarse de los punteros y terminó en el primer lugar con un amplio margen en 4h 50:10 sobre Dalins, quien concluyó en 4h 57:20, mientras que Frigerio en 4h 59:06, tras lo cual se desplomó en la llegada, pero con la cuarta medalla olímpica en su poder.
Un representante de la Gran Bretaña fue quien resulto vencedor de la prueba de los 50 kilómetros en Berlín 1936, en esa ocasión Harold Whitlock se impuso con tiempo de 4h 30:32. Al igual que Green cuatro años antes en Los Angeles, Whitlock pasó un mal rato y logró recuperarse para alzarse con la victoria, tras superar sin problemas al suizo Arthur Tell Schwab, de 40 años, quien paró los cronómetros en 4h 32:10. En esta prueba que se desarrolla sobre una distancia tan larga pueden ocurrir mucha cosas, por lo que se necesita contar una gran fortaleza mental que le permita al andarín completarla.

Whitlock había adquirido renombre internacional en 1935, al convertirse en el primer marchista en cubrir el trayecto entre Londres y Birghton, en menos de 8 horas. En 1938, con 35 años, venció en los 50 kilómetros del campeonato europeo que se celebró en París. El letón Ddalins consiguió ganar en los 50 kilómetros del campeonato de Europa que tuvieron como sede a Turín en 1934 y fue el plusmarquista mundial de los 20,000 metros, con 1h 34:26.0 en 1933.

Paralelamente al apogeo que tuvo Suecia, las carreras de medio fondo también gozaron en la década de 1940 de un periodo brillante en las pruebas de marcha, principalmente por los logros de sus tres máximos exponentes: John Mikaelsson, John Ljunggren y Wernwe Hardmo, quien fue el más sobresaliente porque llegó a tener en poder un total de 22 récords mundiales, pero desafortunadamente no pudo brillar con la misma intensidad en las competencias de trascendencia.
 
En el campeonato de Europa de 1946, que se celebró en Oslo, descalificaron a Hardmo en la prueba de los 10 kilómetros y en los juegos Olímpicos de Londres 1948 sufrió igual suerte. La trayectoria de sus compatriotas Mikaelsson y Ljunggren fue más consistente. Mikaelsson se proclamó campeón europeo de los 10 kilómetros en Oslo con casi un minuto de ventaja sobre el suizo Fritz Schwab, h.